La escritora mexicana Elma Correa ha ganado este viernes el Premio Biblioteca Breve 2026, dotado con 30.000 euros, por Donde termina el verano, una novela sobre la amistad femenina, el fin de la inocencia, la culpa y la violencia estructural, que transcurre en Mexicali, una ciudad fronteriza con Estados Unidos. El jurado, integrado por Sergio Bang, Laura Barrachina, Adolfo García Ortega, Santiago Roncagliolo y la editora de Seix Barral Elena Ramírez ha reconocido de manera unánime la obra de Correa, que ha destacado que está «narrada con una técnica asombrosa y la dosis justa de suspense y emoción para mantener en vilo al lector». Asimismo, han indicado que pone en el centro de la trama «cómo la lealtad está por encima de la ley en una comunidad sin piedad hacia los más débiles».
Elma Correa, que no ha querido desvelar su edad, aunque sí ha apuntado que creció en un barrio de Mexicali en los años noventa, ha armado un relato protagonizado por Elisa y Aimé, dos niñas inseparables, que residen junto a la frontera con Estados Unidos y que vivirán un verano que las marcará para siempre. Todos los miembros del jurado han resaltado de la autora que ha pergeñado una novela «extraordinaria», «luminosa» y «fascinante», que pone el foco en un territorio de periferia como «no se ha hecho antes», y han coincidido en vaticinar que tiene una «gran proyección» y que va a «calar hondo» en los próximos años, llegando a «muchos lectores».
Libros que cambiaron una vida
Muy emocionada, bromeando con que llegó de México con su hijo a Barcelona, trayendo el vendaval, la escritora ha agradecido al jurado su elección: «Siendo mujer y no blanca estadísticamente no se supone que yo esté hoy acá, pero si lo estoy, perdón, pero me vence la emoción, es gracias a mi madre, que es una santa. Mami te amo». «Ella —ha continuado— me mostró que había un camino, que yo podía crear realidades distintas, mundos diferentes al nuestro cuando me puso libros enfrente y eso me cambió la vida».
En cuanto a lo que cuenta en la obra, que llegará a las librerías el próximo 11 de marzo y de la que la actriz Bruna Cusí ha leído el inicio, ha avanzado que ahonda en la amistad de dos mujeres en un lugar periférico, considerando que las personas están «permeadas por los espacios, las geografías y los territorios, que determinan cómo somos y cómo nos enfrentamos al mundo». «No hago autoficción —ha aclarado—, nada de lo que escribo es mi vida, todo es ficción, todo es mentira, pero claro que hay mucho de mis amigas, de lo que yo veo, de la vida ajena, porque mi trabajo como escritora es escuchar mucho».
Relaciones de mucha solidaridad
En cuanto al hecho de conocer muy bien esta zona fronteriza de México con Estados Unidos, ha precisado que todas las relaciones que allí se forjan, especialmente entre las mujeres, tienen mucho de solidaridad. «En entornos tan hostiles, donde todos han sido tratados como ciudadanos de segunda clase, debemos mantenernos unidas si queremos sobrevivir y, por ello, encontramos la forma de sostenernos, hay una complicidad». Quinta mexicana de la historia en obtener el Biblioteca Breve, segunda mujer, después de «Santa Elenita Poniatowska», tampoco ha dejado pasar que sus amigas son una «luz» para ella, la «sostienen» y la «ayudan a continuar en un mundo que parece que nos odia casi siempre».
Preguntada por el actual momento de Estados Unidos en relación a la emigración, Elma Correa ha recordado que en la Baja California «todas las ciudades son multiculturales, fundadas por migrantes», y ha destacado que Mexicali lo fue por emigrantes chinos. Por ello, «lo que está sucediendo ahora es una cosa tremenda, dolorosísima, que un país como Estados Unidos, fundado por migrantes, ahora los persigan es algo superabsurdo» y ha abundado en que en su novela aparecen «muchas personas distintas, muchos migrantes diferentes, de Sinaloa, de Jalisco, unos gitanos, que son forasteros». En la obra explora sobre la «otredad», el «rechazo absurdo e incoherente de personas que no te están haciendo nada, que se están buscando la vida como tu».
Elma Correa, de todas maneras, ha subrayado que no ha escrito una novela política, porque no aborda la situación desde la cuestión institucional, pero «los términos humanos sí están allí». A la 68.ª edición del Premio Biblioteca Breve, cuyo acto de celebración fue cancelado este jueves por la alerta meteorológica por viento en Cataluña, ha concurrido la cifra récord de 1.218 manuscritos originales, de los que la mitad procedían de España y «una parte muy significativa» de Latinoamérica, según ha explicado el presentador del acto, el periodista David Guzmán.
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