martes, 29 de junio de 2021

GANADOR DEL PREMIO PRINCESA DE ASTURIAS DE LAS LETRAS 2021

 Emmanuel Carrère gana el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2021

El autor de ‘El adversario’ o ‘Limónov’ es uno de los escritores más influyentes del siglo XXI


El autor Emmanuel Carrère, fotografiado en su casa de París, este miércoles.ED ALCOCK / M.Y.O.P.

Emmanuel Carrère (París, 63 años), autor de descarnados libros confesionales y relatos sobre personajes reales que viven al límite de la humanidad, ha ganado este miércoles el Premio Princesa de Asturias de las Letras. En su último libro, Yoga, Carrère narra su caída en el infierno de la depresión y, con él, da por cerrado un ciclo de libros autobiográficos que le ha ocupado casi dos décadas. Aunque es uno de los escritores más influyentes del siglo XXI, el autor de El adversario (publicado por Anagrama como el resto de su obra en castellano) nunca ha obtenido el Goncourt, el galardón más prestigioso de las letras francesas.

“No me lo esperaba”, declara Carrère a EL PAÍS tras conocer que es el elegido. Hasta el martes no recibió el aviso de que estaba en la lista de candidatos finales y que, al día siguiente, podría tener noticias. El breve lapso no le dejó tiempo para angustiarse con el resultado. “Y esto es agradable porque uno no tiene el tiempo de morderse las uñas diciéndose ‘oh, là, là, sería genial ganar”.

Cuando se le pide que define su literatura, cuál ha sido su aportación a la literatura contemporánea, Carrère duda en responder, pero después habla de “una cierta honestidad y una cierta obstinación a la hora de cavar en un mismo surco”. ¿Qué surco? “Se trata de intentar contar algo sobre la relación y la tensión entre mi consciencia y el mundo exterior. Pero esto es un poco abstracto. Hay una expresión inglesa que me gusta: to think out of the box, salir de la caja en la que estamos. Y lo que intento hacer en los libros y en la vida es un esfuerzo, ciertamente no muy fructuoso, pero en todo caso sostenido, para intentar pensar y vivir un poquito fuera de esta caja”.

Carrère no es un escritor difícil: su prosa tersa, un estilo casi periodístico, el tono coloquial del amigo que cuenta en confianza su vida a media voz, un ritmo endiablado que atrapa al lector en la primera página y no lo suelta hasta la última. Pero tampoco es un autor sencillo. La suya es una literatura al límite, de la que nadie sale indemne. Al límite de la intimidad y el pudor, del daño que los demás pueden sufrir al convertirse en sujetos literarios o de la transformación de personajes deleznables en protagonistas de novelas que ya son clásicos, como El adversario, la crónica publicada en 2000 sobre Jean-Claude Romand, el falso médico que durante casi dos décadas ­llevó una doble vida y acabó matando a sus familiares más cercanos.

Experiencias al límite

Carrère creció en una familia burguesa e intelectual parisina. Su madre es la historiadora Hélène Carrère d’Encausse, gran especialista en Rusia, sovietóloga de referencia durante la Guerra Fría y actualmente secretaria perpetua de la Academia francesa, es decir, su directora vitalicia. Emmanuel Carrère, infectado desde adolescente por el virus de los libros y las ficciones, comenzó su carrera literaria con relatos fantásticos, influidos por su adorado Philip K. Dick, a quien dedicaría en los años noventa un ensayo biográfico. Los compaginó con críticas de cine en la revista Positif y entrevistas y reportajes. La combinación de ambos mundos —la literatura imaginativa y el periodismo que documenta la realidad— son la marca de su estilo.

El autor Emmanuel Carrère, fotografiado en su casa de París, este miércoles.ED ALCOCK / M.Y.O.P

El adversario marcó un giro en su obra y vida, que nunca han dejado de confundirse. Hasta entonces sus libros eran ficciones como El bigote, donde un hombre se afeitaba el bigote, pero nadie de su entorno se daba cuenta, lo que desencadenaba una peripecia existencial. Con El adversario inauguró una etapa de libros documentales en primera persona. La historia de Romand consagró a Carrère como maestro de la no ficción y llevaría al autor, al estilo de Montaigne, uno de sus modelos, a convertirse en sí mismo en objeto de sus reportajes.

La experiencia no resultó grata ni para él ni para los suyos. En Una novela rusa contó un año de su vida sin escudo ni frenos a la hora de exponer sus propias miserias, los momentos más íntimos con su pareja de entonces y un episodio de la familia de su ilustre madre que esta habría preferido guardar en secreto. En De vidas ajenas, que podía leerse como una secuela de Una novela rusa, contaba su reconciliación con la vida, su redención junto a quien sería su pareja y esposa durante más de una década, la periodista Hélène Devynck. Y suponía un cambio de foco literario: el tema ya no eran él y sus neuras y enfermedades, sino otras personas, modestas y heroicas. Yoga, marcado por la separación de Devynck y la recaída en la depresión, cierra el círculo.

Entretanto, Carrère publicó libros aclamados como Limónov, una biografía novelada del disidente soviético y líder nacionalista ruso, y El Reino, donde mezclaba una narración autobiográfica sobre su conversión al catolicismo en los años noventa y su relación con la religión con un relato de los primeros años del cristianismo. Y nunca abandonó su otro oficio, el de director de cine: del melancólico documental Regreso a Kotelnich, cuya elaboración es una de las tramas de Una novela rusa, a El muelle de Ouistreham, basado en el reportaje de su amiga Florence Aubenas sobre las mujeres de la limpieza en la costa del canal de la Mancha. Tras aplazarse por la pandemia, El muelle de Ouistreham se estrenará en el próximo festival de Cannes y debería llegar a las pantallas en 2022.

El Premio Princesa de Asturias de las Letras le llega en un momento de relativa calma tras años de turbulencia psíquicas y desavenencias familiares. Y confirma un vínculo profundo con los lectores en lengua española. “Desgraciadamente para mí, no soy hispanohablante, pero siento un verdadero gusto por el mundo y la cultura española”, dice. Entre los autores contemporáneos que lee cita a Javier Cercas, Rosa Montero y el colombiano Juan Gabriel Vásquez. Y recuerda el papel determinante de su editorial en su recepción entre los lectores de habla hispana: “Tuve la suerte de tratar durante tiempo con Jorge Herralde. ¡No es poco! Es la encarnación de lo que representa un gran editor. Verdaderamente comparto el premio con Herralde y la casa Anagrama”.


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lunes, 28 de junio de 2021

GANADOR DEL 45º PREMI DE POESÍA CATALANA JOSEP M. LÓPEZ-PICÓ

 Cecília Navarro gana el Josep M. López-Picó

La poetisa, de 18 años, obtiene el prestigioso e histórico premio de poesía con su primer poemario



El poemario La mamella de Déu, de la mallorquina Cecília Navarro ha obtenido el prestigioso 45 Premi de Poesia Catalana Josep M. López-Picó que otorga el Ayuntamiento de Vallirana y que está dotado con 3.500 euros. La obra será publicada por Viena Edicions.

El fallo del jurado se dio a conocer este sábado a última hora de la tarde en una velada poética celebrada en el restaurante Selva Negra, dirigida por el concejal de Cultura, Joan Manel Arrabal y que contó con la presencia del escritor Jordi Sierra i Fabra. 

La gala fue también un homenaje al poeta del Baix Llobregat, Joan Margarit, quien había formado parte del jurado de este premio de poesía, uno de los más veteranos de las letras catalanas.

80 obras presentadas

La alcaldesa Eva Martínez y el editor Enric Viladot reconocieron una final "muy reñida"

En la entrega del premio, el editor de Viena Edicions y miembro del jurado, Enric Viladot, desveló unas deliberaciones intensas. "Este año ha sido muy reñido", explicó,  a la vez que destacó la juventud de la ganadora, de 18 años, y su poesía "punzante". También el hecho que haya obtenido el premio con su primer poemario.

"Fue muy disputado y eso quiere decir también que es muy merecido", dijo la alcaldesa de Vallirana, Eva Martínez, que durante su intervención hizo una reivindicación de la cultura, de la trayectoria del premio y celebró que el acto se pudiera celebrar  de manera presencial. 

Entre tres 

'Altres plagues' y 'La pell convexa' fueron las finalistas 



Cecília Navarro, que recitó uno de los poemas, explicó que La mamella de Déu ha sido su forma de "expresar la juventud", a través de la figura maternal que converge con lo espiritual. 

Los dos poemarios finalistas fueron La pell convenxa, presentada con seudónimo y Altres plagues, de Laia Maldonado. En la edición de este año han concurrido un total de 80 poemarios.



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GANADOR DEL IV PREMIO EDHASA DE NARRATIVAS HISTÓRICAS 2021

 José Soto Chica, ganador del IV Premio Edhasa de Narrativas Históricas


El historiador y novelista José Soto Chica ha ganado el IV Premio Edhasa de Narrativas Históricas con su novela El dios que habita la espada, una recreación del rey godo Leovigildo y su corte ambientada en la Hispania del siglo VI.

José Soto Chica fue militar profesional y estuvo destinado en la Misión de Paz de la ONU (Umprofor) en Bosnia Herzegovina. Un accidente con explosivos le costó una pierna y lo dejó ciego, lo que le llevó a reencauzar su vida hacia su verdadera pasión, la historia, a la que se dedica como catedrático e investigador en la Universidad de Granada.

Según el jurado del premio, Soto Chica transporta al lector «con inusitado vigor y talento narrativo» a un mundo poco conocido como es el de los reyes y nobles visigodos, a sus batallas pero también a sus intrigas más cotidianas.

El editor de Edhasa, Daniel Fernández, ha señalado en la presentación del fallo que «junto al contexto histórico, documentado con profusión, descubrimos quiénes fueron aquellas gentes, cómo vivían, pensaban o sentían, porque Soto Chica no solo recrea batallas, conjuras y episodios históricos con una pasión e intensidad pocas veces vistas en el género, sino que ha creado un elenco de personajes digno de recordar«.

Soto Chica, especialista en el mundo bizantino con numerosas publicaciones historiográficas, y autor de los ensayos Imperios y bárbaros y Los visigodos, se ha mostrado emocionado cuando recordaba que ganar este premio «es un sueño para aquel que, siendo un niño de 8 años su primer libro que leyó era de Edhasa».

Ha confesado el autor que, para él, «la historia no es solo una forma de vida, es casi la vida» y revela: «Muchas veces me paso horas en otras épocas y ya no sé ni donde me encuentro».

El dios que habita la espada se sitúa en unos tiempos de transición, según Soto Chica, «entre un mundo romano que sigue estando muy presente y una Edad Media que todavía no ha llegado».

En ese contexto, la novela cuenta la historia de Leovigildo, «fundador del reino visigodo de Toledo, que es el que conformó el reino medieval».

Al ganador le atrajo el personaje de Leovigildo, porque «encarna una historia de triunfo en lo político, por su genio militar, capaz de construir una administración casi de la nada e incluso una cultura, pero al mismo tiempo una persona que fracasa en lo personal».

Leovigildo tiene un sueño, «conseguir un reino fuerte y unido, con un único rey y una única ley igual para todos; un reino en paz para sus hijos, Hermenegildo y Recaredo, pero solo Valtario, señor de la guerra implacable y mortal, cree en principio en el sueño del rey«.


A su alrededor, todo son conjuras, traiciones y revueltas, que incluso le llegan desde el lecho conyugal, pues su esposa, la reina Gosvinta, tan cruel como inteligente, planea un futuro muy diferente.

Según el galardonado, en la novela «no hay ni blancos ni negros, hay muchos grises, no son personajes ni totalmente buenos ni toalmente malos».

Reconoce Soto Chica que los años de los visigodos son «una época complicada para los historiadores por la escasez de fuentes, pero en los últimos veinte años ha habido una revolución, y se han puesto en valor nuevas fuentes, como las obras de Braulio de Zaragoza, las cartas del papa Gregorio Magno con Recaredo, los libros del historiador Gregorio de Tours o del cronista Juan de Biclaro, que te permiten dar carne a esos personajes».

Por otra parte, la escasez de fuentes es, para Soto Chica, «una ventaja para el novelista» al tener mayor libertad para crear».

Asegura Soto Chica que «Leovigildo quería ser de mayor un emperador romano, estaba anclado en el pasado, mientras que su mujer Gosvinta piensa más como una reina medieval, y quiere desarrollar una política moderna».

El historiador acepta que se considere a Leovigildo como el unificador de Hispania, pero, advierte, «ya era una realidad administrativa y cultural en tiempos de los romanos, y lo que hacen los visigodos es conformarlo políticamente».

Y añade: «No es nuestra España actual, pero hay una relación innegable, como la que hay entre la Galia merovingia y la Francia actual».

A su juicio, «no hay nada peor que un político que no sabe historia, y a los visigodos se les ha manipulado», y en este sentido el autor considera que «la Edad Media de toda Europa occidental no se puede entender sin ellos, porque el reino visigodo llegó a ocupar una parte de la Francia actual, que dio lugar a la Marca Hispánica y luego a los condados catalanes».



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GANADOR DEL I CERTAMEN LITERARIO MEMORIAL ILDELFONSO MOYA DE TOTANA

 El periodista Gregorio J. Asensio y el profesor José Antonio Riquelme ganan el I Certamen Literario Memorial Ildefonso Moya de Totana, que ha organizado Cáritas de Santiago


El periodista Gregorio J. Asensio Báidez y el profesor José Antonio Riquelme han conseguido el primero y segundo premios del I Certamen Literario Memorial Ildefonso Moya de Totana, que ha organizado Cáritas de la parroquia de Santiago El Mayor, dotados con 400 y 200 euros respectivamente, y que fueron donados de nuevo por parte de los premiados a la causa de la ONG.

El acto de entrega de los galardones tuvo lugar el pasado sábado en la parroquia de Santiago El Mayor en el transcurso de un sencillo acto que contó con la asistencia del alcalde, Juan José Cánovas, la concejala de Cultura, Verónica Carricondo, representantes de la comunidad parroquial y Cáritas en esta localidad, así como familiares y amigos del que fuera profesor de Filosofía y Letras e Historia, que  falleció a los 82 años de edad de forma trágica.

El certamen lleva el nombre del que fuera voluntario de Cáritas tras su jubilación y con el que la ONG quiere mantener viva su memoria en agradecimiento a su gran calidad humana y entrega a los demás; y a cuya primera edición se han presentado una docena de relatos literarios.

Además, el coordinador de Cáritas Santiago, Pedro Ortiz, hizo entrega de los relatos literarios participantes encuadernados a la viuda y a sus tres hijas. La donación de los 600 euros de los premios se destinará a la adquisición de leche infantil y otros productos para la treintena de familias que atiende semanalmente esta organización en Totana.

Los relatos debían versar sobre los valores que impulsa Cáritas como son la integración, la fraternidad, la solidaridad y la caridad hacia las personas más necesitadas; y que se recogía en los trabajos presentados.

El ganador llevó por título "La mesa 23" y versa sobre una estudiante universitaria, colaboradora de una ONG que trabaja con inmigrantes, que obtiene por sorpresa un reconocimiento público literario a raíz de una colaboración en una editorial de prestigio; mientras que el segundo premio se denominaba "Carta a Ildefonso Moya Martínez". 




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GANADOR DE LOS PREMIOS DE LA CRÍTICA 2020 EN GALLEGO

 Inma López Silva y Ana Romaní ganan los Premios de la Crítica en lengua gallega en narrativa y poesía

La compostelana y la noiesa se llevaron el reconocimiento de la Asociación Española de Críticos Literarios. 


Sus obras 'O libro da filla', en el caso de López Silva, y 'A desvértebra', de Romaní, les han valido los galardones.


López Silva y Romaní | Foto: EP

Las escritoras Inma López Silva y Ana Romaní han sido galardonadas este sábado con los Premios de la Crítica 2020, entregados por la Asociación Española de Críticos Literarios.

Las autoras se han llevados los premios en las categorías de narrativa --'O libro da filla' de Inma López Silva-- y poesía --'A desvértebra' de Ana Romaní--.


Por su parte, los galardones para autores en lengua castellana han ido a parar a Arturo Pérez-Reverte y Ramón Andrés por la novela 'Línea de Fuego' y por 'Los árboles que nos quedan', respectivamente.


En lengua catalana, los premiados han sido Albert Pijoan, por 'Tsunami'; y María Josep Escrivà, por 'Sempre és tard'. Por último, los premios en lengua vasca han recaído en Pello Lizarralde, por 'Argiantza'; y en Jon Gerediaga por 'Natura berriak'.





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