jueves, 27 de febrero de 2020

PATRICIA GIBNEY

«Los niños son los seres más frágiles», afirma Patricia Gibney




La escritora irlandesa Patricia Gibney. / PRINCIPAL NOIR

La escritora irlandesa indaga en un caso de abusos a menores en su novela 'No digas nada'

Convertida en una de las escritoras irlandesas de más éxito, Patricia Gibney continúa la saga de su detective Lottie Parker con la novela 'No digas nada' (Principal Noir), que ahora se publica en España. En esta ocasión, la ya famosa inspectora de la pequeña ciudad de Ragmullin se enfrenta a un caso de abuso de menores. «Los niños son los seres más frágiles. Hay que tomar medidas para defenderlos, pero no siempre funcionan», explica Gibney, que vendió más de 100.000 ejemplares en un mes de su primer libro, 'Los niños desaparecidos'.
Su éxito la sorprendió incluso a ella misma, y es que Gibney, que trabajaba como funcionaria en su ciudad, Mulligan, comenzó a escribir para superar la muerte repentina de su marido, en 2009, que la llevó a un estrés postraumático en el que se hundió en el alcohol y las drogas. «Escribir me ha ayudado a centrarme en mi vida, a ponerme pequeñas metas diarias para avanzar», asegura una autora que también destaca por ser muy prolija: publica a un ritmo de dos libros por año.

«Para hacerlo, tengo que estar concentrada, trabajar cuatro o cinco horas al día, y eso me ayuda a dibujar a mis personajes», dice Gibney. Unos personajes, especialmente Lottie Parker, al que la escritora reconoce que le debe mucho. «En el momento en que me la imaginé no escribía para que nadie leyera mis historias, así que estoy realmente asombrada de que la serie de libros hayan tenido tanto éxito, especialmente aquí en España», indica la autora, que ha participado en el festival BCNegra.
'Los niños desaparecidos' denunciaba el papel de la Iglesia católica de Irlanda respecto a los abusos sexuales a menores. «En los últimos 20 años, se ha revelado mucha información de los abusos que hubo, pero la Iglesia es una institución milenaria y como tal, tiene sus secretos. Desde fuera parece que están haciendo mucho, pero no sabemos lo que ocurre de puertas para adentro», apunta Gibney.
Sus novelas consiguen llegar a la zona de sombras de los seres humanos porque «todo el mundo tiene un lado oscuro, pero también un lado bueno». «Cada uno de ellos depende de la educación que recibimos de niños, de cómo hemos sido criados. Pero en este libro muestro cómo uno de los personajes trata de salir del hoyo en que se encuentra, así que creo que puede haber cierta redención», sentencia la autora de 'Los niños desaparecidos', 'Las chicas robadas', 'El secreto perdido' y 'No hay salida'.


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